Breve: Explore lo que distingue a esta solución en una presentación fácil de seguir. Este vídeo muestra el proceso de fabricación del tubo de aleta integrado tipo G y demuestra cómo su exclusivo mecanismo de bloqueo de ranura garantiza una alta eficiencia térmica y estabilidad mecánica. Verá cómo se seleccionan y aplican diferentes materiales de aletas para cumplir con requisitos específicos de transferencia de calor y resistencia a la corrosión para diversas aplicaciones industriales.
Características Relacionadas Del Producto:
Se logra una alta eficiencia térmica mediante un diseño de aletas integradas que garantiza un excelente contacto térmico y baja resistencia.
La estabilidad mecánica está garantizada ya que el proceso de bloqueo de ranura evita que las aletas se aflojen durante el ciclo térmico.
El diseño compacto proporciona una gran superficie por unidad de longitud, lo que mejora significativamente el rendimiento del intercambiador de calor.
La construcción duradera y resistente a la corrosión está disponible con materiales de aletas como aluminio, cobre o acero inoxidable para condiciones de servicio adversas.
El control de rectitud y tolerancia con desviación ≤ 1 mm/m garantiza un ensamblaje del paquete sin costuras y un rendimiento constante.
La precisión de las ranuras mantiene la resistencia de la pared del tubo sin comprometer la capacidad de presión, con ranuras mecanizadas a una profundidad de 0,2-0,3 mm.
Múltiples opciones de materiales de aletas, incluidos acero al carbono, aluminio, cobre y acero inoxidable, adaptadas a necesidades térmicas y de corrosión específicas.
La integridad de la unión se asegura mediante bloqueo mecánico y rodamiento, lo que garantiza una durabilidad a largo plazo bajo vibración y ciclos térmicos.
FAQ:
¿Cuáles son las opciones de material de aleta disponibles para el tubo de aleta empotrado tipo G?
Las aletas pueden estar hechas de aluminio, cobre, acero inoxidable o acero al carbono, seleccionadas en función de la temperatura de servicio, las condiciones de corrosión y los requisitos de conductividad térmica para un rendimiento óptimo.
¿Cuál es la temperatura máxima de funcionamiento para este tubo aleteado?
El tubo de aleta incorporada tipo G puede funcionar a temperaturas de hasta 400 °C, dependiendo de la combinación específica de materiales utilizada para el tubo base y las aletas.
¿Cómo contribuye el diseño de aletas integradas al rendimiento del tubo?
El diseño de aletas integradas garantiza un excelente contacto térmico entre la aleta y el tubo base, minimizando la resistencia térmica y mejorando la eficiencia general de la transferencia de calor en los intercambiadores.
¿Qué medidas de garantía de calidad se adoptan durante la producción?
Cada tubo se somete a una inspección rigurosa que incluye análisis químicos, pruebas de tracción y elongación, comprobaciones dimensionales, pruebas no destructivas (UT, RT, PT/MT),y ensayos hidrostáticos para garantizar la fiabilidad y el rendimiento.